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viernes, 19 de abril de 2013

Pequeños lujos

Y esto de escribir me permite disfrutar de cosas así. Comparto con ustedes un mail que llegó para mimarme hace unos días:

Alejandra, en mis manos tu libro,  Martes Penintes, obra que te corresponde como autora, desde ya una excelente obra, tu singularidad descriptiva demuestra al menos para mi a una autora con grandes recursos.
Te escribo desde Bahía Blanca, saludante y con ganas de ponerme en contacto contigo ya que compartimos la pasión de curarnos y expresarnos por medio del arte escrito, aunque yo sinceramente carezco de tu lante. 
Desde ya muchos saludos y la espera de una pronta respuesta.
Saluda muy cordialmente tu admirador 
Luis S. 


No vayan a tomar esto como una súplica por más mimos :)

viernes, 5 de abril de 2013

Camino alalun… Hernán Lasque



“Es más Cielo la Luna que el Cielo, si una Cordialidad de la Altura es lo que buscamos”
Macedonio Fernández (1874-1952)

Lo mira lo está mirando como asoma apenas en el pasto y no quiere apresurarse y perderlo ya cuando había despertado en la mañana los recortes del sueño fueron pegándose hasta mostrárselo tal como ahora lo está viendo como a los anteriores pero aún no va a tomarlo entre sus manos y sólo observa sin pestañear pues al más mínimo movimiento el incipiente haz de luz que irá creciendo junto con su cuerpo diminuto que lo expande, puede desaparecer.
Se acerca dando cortos pasos medidos silenciosos mientras mira hacia atrás alguna casa con las luces encendidas y adentro tan lejos tan ellos tan todos tan tanto que no saben ni se enteran ya que tampoco podrían verlo como no lo hacen con los otros ahora que es invierno y no hace frío y lo mira y camina lento por el pasto húmedo que se aplasta y se levanta esponjoso cuando suelta el pie hacia otro paso y si estira la mano lo alcanza porque permanece inmóvil dormido se le ocurre con pereza despertando a la vida como el recién acido que finalmente será.
Se inclina sigilosa por no mover el aire sabe que puede escuchar el más pequeño movimiento y en consecuencia flexiona las rodillas cuidándose del chasquido de las articulaciones en el silencio de la noche con algún grillo escondido entre las plantas contra el muro y su sombra bajo el galvánico resplandor de la luna más alta el latir de su corazón y nada más lo mira lo está mirando sabe de lo que se trata y no quiere perderlo, pues no sería la primera vez.
Frío sudor de la noche las manos tibias y arriba las estrellas profundas le congelan la respiración cuando ya en cuclillas mira hacia atrás otra vez no extraña el calor porque ya alcanza el tamaño de un durazno al levantarlo en sus manos como a los anteriores aunque a diferencia de aquellos abrió unos ojos redondos y negros con una estrellita de brillo en el centro de sus pupilas que la fijan cuando lo mira y como que algo le quieren decir y quizás sea escapar a lo alto pues se eleva despacio imitándole el cuenco de sus manos como unos dedos que se apoyan sobre una mesa y se arquean y levantan cual araña elástica ensayando terrible precisa y natural el lanzamiento de su hilo en una trama axiomática del fines y principio si finalmente lo que moriría sería el nacer y el amar no solamente red, o tela que las palabras traman.
Lo sabe desde que despertó en la mañana pero nunca fue al encuentro de ninguno de los de aparición nocturna ya que siempre los veía irse apenas despuntaba el sol y ahora es de noche y levanta la vista admirando los brillos inalcanzables del cielo y temiendo un poco lo ajeno a su naturaleza por desconocida vio que presentía todo esto y oía el engranaje silencioso de sus pensamientos que podrían aturdirlo hacer que se vaya y desaparecer levantándose en la oscuridad trazando un fino arco apenas luminoso alejándolo de sus manos y entonces prefiere decididamente, agitar aún más su pensar.
Mira hacia atrás por última vez y se siente con un valor único especial auténtico por ir contra sí misma críticamente y se libera y respira profundo sin sonido cargando el pecho y soltando fino sin sonido el aire para mirarse a los ojos tiernos como los de un cachorro y caminar un poco más allá hasta llegar a las plantas pegadas al muro que rodea el mundo y verlo elevarse y tomarlo y mirarlo a los ojos para verle cambiar de expresión y sentir algo de temor ante la ternura enfriándose y finalmente, decidir hacerlo.
Mira la luna grande y firme a su alcance baja los ojos a sus anos él la mira como con aprobación y acerca entonces su cara y abre la boca para que se meta suave sin fuerza bajando la garganta sin provocarle arcadas ni asperezas y Lola cierra los ojos y siente el calor la tibieza y la luz bajar a su estómago expandírsele en el cuerpo que vibra, que espera volar.
Un ovillo parece desenrollarse estirarse extenderse desde sus entrañas salírsele por la boca elevarse y trepar la noche con ella que ya despega los pies del suelo pasto esponjoso que irá desvaneciendo la última huella y se eleva por sobre el muro que rodea al mundo mirando desde lo alto en su camino a la luna las luces de la cuidad las ciudades de los países la tierra rozándose al calor de las estrellas camino a la luna, Lola, camino alalun…
Hernán Lasque

Texto de Daniel Naistat


Pienso que tipea las teclas negras de una olivetti verde en la pequeña mesa de su casa, empujando intensamente sus dedos con una furia muscular, en un subir y bajar sus manos como una pianista de música clásica, que sin embargo hace el ruido de una línea de producción de una fabrica automotriz.
Pienso que está tallando una historia semireferencial como quien con el cincel configura en piedra un autorretrato.
Pero en realidad está tipeando las teclas de una computadora, absorbiendo uno a uno sus cigarrillos parliament, dejando un cementerio de colillas en el cenicero, oyendo un sinfín de canciones de trova, mientras escribe, mientras describe universos paralelos.
Yo tuve el privilegio, el invaluable privilegio de pasar por allí, por ese laboratorio literario en el que ella vive y sueña, en el que ella dibuja, en el que ella odia y ama, en el que el calor artificial es semejante al de una hoguera.
Ahora estará escribiendo una nueva historia, ya la estoy viendo, en realidad la imagino.
 Nos sorprenderá a todos como lo ha hecho con cada una de sus novelas anteriores, nos sorprenderá a todos reeditándose a sí misma.

Daniel Naistat

A ALEJANDRA REY - Alejandra di Pasquo




De a poquito e incansablemente,
gotea esta lluvia que moja sus sienes.
Camina en silencio,
sin decirse nada…
Vuelve al café y al cigarrillo,
para atrapa la calma,
para sentarse y soltar
esa espuma verborrágica.

No hay tiempo mientras describe.
No hay cielo o tormenta que le destruya
esa silueta de palabras mágicas,
que ingeniosamente construyen
libros en los que vos y yo,
en esas historias que nos sentimos
que somos parte


De Alejandra di Pasquo
22/10/2012 

Descubrimiento - Agustín Pablo Cardozo



El conocer a Alejandra Rey no fue un hecho cualquiera en mi vida. Yo me considero un fanático de la literatura (de vocación no por profesión).  En los libros y escritores que más me han marcado y despertado esta pasión, he ingresado en su mundo en forma dual. Esto es en simultáneo  a medida que me impactaba positivamente su obra, me admiraba tanto más su vida. Y así se armaba en mí una amalgama perfecta entre vida y obra de dicho escritor, lo que daba a mi descubrimiento una importancia superlativa y a la literatura en sí para mí una impronta casi sobrenatural.
Volviendo a este bello hito que nos convoca en estas páginas, conocí a Alejandra Rey primero por su obra, varios escritos en su blog y sus novelas. Su prosa es como un juego de belleza y significación, con mucha poesía condimentada con lindas metáforas que muestran lo bello en lo cotidiano. A la vez dicha prosa es atrapante, con un vértigo e inminencia que te hace no poder despegar los ojos de la hoja. Y le da buen ritmo a la indagación existencial y al conflicto interior.
Después la conocí a ella, su vida, su personalidad. Cautiva el hecho de que siempre lleva su literatura al hombro, como la mochila de los viajeros. Ya sea literalmente deambulando con sus novelas y la revista (Letras Ambulantes) o implícitamente. En el tono y la música de su voz se puede percibir su ritmo literario que no dan ganas dejar de escuchar, que a veces da pena interrumpir.
Sus ideales bien definidos y su consecuente apoyo a todo evento artístico –cultural que defienda la libertad, dignidad y los derechos inalienables del ser humano la hacen una escritora indispensable. Por todo esto quiero decir que Alejandra Rey para mí es la última amalgama perfecta entre vida y obra que conocí. Espero que a vos lector te pase lo mismo.
Agustín Pablo Cardozo.
Neuquén, 28 de octubre de 2012.

De pies ligeros - Claudia Forquera



Boulevard de Las Acacias
03 de Septiembre de 2019
Querida Ale:
Puedo decir que la mirada se me volvió lluvia al leerte…al oírte. Creo que puedo adivinarte sonriendo ahora mismo, porque aunque el mundo siga hablando de marketing y materialismo, vos inventaste que el mundo es de burbujas, que las noches tienen 24 soles y que oír música es llenar de agua un bosque… y todo resuena a risas y regresa las tardes que describía Guy de Maupassant, y no hay Idus que huyan, sólo dos seres emparentados por el hecho mágico y terrible de ir por la vida compartiendo el mismo corazón… las personas dejan en alguien recuerdos y memorias, como la Caro, como los días de barandilla tratando de mirar de lejos en que posta estarían tus sueños, los días de decirle a la vida que la lealtad es decir cuantas cosas se logran a partir de una idea y como uno desmadeja para que sea sueño… y te animaste y le pusiste nombre a las cosas y podés decirle al viento que deje de soplar en un día de adrenalina plena, el tema es que tus pies marcan su rumbo, porque lejos de ser una mujer que levanta tempestades, sos el alma de niña que le sugiere brisa a la vida, porque si él existiera en este mundo, seguro te miraría a los ojos con una sonrisa y te diría: Ale, las cosas van mal… sacarías tu lapicera del lugar de los prodigios y escribirías un plan mejor para esta tierra.
La mismidad es sólo arrancar sintiendo el latido más tenue, el que duda, porque siempre la luz, en el medio de la montaña, por pequeña que sea, es la más enorme, a modo de faro, y entonces se transforma… es guía… gracias lunita por este mimo al alma.