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viernes, 26 de octubre de 2012

Presentación

Hace un tiempo pensaba, deliraba mejor dicho, con ese día en que una gran editorial me descubra y me ofrezca un contrato. Entonces me preguntaba si reeditarían algo de todo lo que ya escribí. Y si así fuese... ¿cuál de todos los títulos?

Porque aunque poca gente conozca mis libros, yo estoy enamorada de cada uno de ellos, y elegir quién sería la diva, llegado el caso, me ponía en el riesgo de cometer alguna injusticia. 
El representante de la editorial llegaba en avión; la entrevista era acá, en Neuquén, de ese modo al sueño le ahorraba el esfuerzo de tener que inventar un escenario desconocido, y daba paso a la ansiedad de lo verdaderamente importante. 
La charla; y ¿qué diría sobre mi si este hombre de traje y corbata (imaginación formal y machista) me preguntaba? Es tan difícil hablar sobre mi misma...
Cuando las cosas se ponen difíciles hay un recurso que no falla. Se me rompe una impresora, se traba la computadora, decretan un feriado que arruina mi economía de hormiga trabajando día a día, la gente no me da bola y me cuesta horas lograr vender un libro, convocan a una feria para la cual no me da el pedigree o me dejan afuera las ilusas aristas de la ideología; y ahí salta, como defensa, como estandarte, como razón, como epicentro de donde sacar las fuerzas para seguir, la misma estúpida convicción: "¡pero qué biografía que me estoy mandando!". 
Cada tanto me propongo una cita con la trascendencia. Y cuando no llega me excuso catalogándome de impuntual. Entonces agendo otra. Y así vamos.
Una de las cosas más interesantes, peligrosa, pero interesante, en un escritor, es esta posibilidad de crearnos un mundo a nuestro antojo; jugar con el delgado límite entre la realidad y la ficción. 
El tipo de la editorial es aún más impuntual que yo. Y la ansiedad me carcome. Por eso decidí saltearme todos aquellos pasos que implican esperar, y, jugando un poco a hacer realidad ciertas cosas, es les hago esta invitación. 
En un acto de justicia he decidido incluir todos mis textos, y para que mi biografía sea contada de manera más objetiva y menos propagandística que si lo hiciera yo, invité a quienes han estado cerca, testigos y protagonistas de los errantes pasos que no me han permitido dar con este maldito señor del traje, a contarles el camino, a hablar por mi. 
El único inconveniente es que este tipo con la corbata también tenía el maletín con los fondos para financiar este proyecto. Pero editores, sépanlo, no los necesitamos.
Confiamos en los lectores, que son quienes han dado crédito y billetes para llegar hasta acá. 
No sé si haya hecho tantas cosas como dicen, pero la gente derrocha y derrocha palabras. Nos ha tomado más de 900 páginas este asuntito. Y editar es caro. Así que, luego de llamar por teléfono, atosigar con mensajes de texto, mails, cartas de correo y demás, a los inversionistas, infructuosamente, tuvimos una gran idea. Para costear la impresión de esta edición necesitamos vender por anticipado los libros. Armamos una bonita tarjeta, que, cual cupón de promoción, cambiarás por un ejemplar (de tres tomos) el día de la presentación. El precio, para que no espante, va por privado. 
Esperamos verte (en plural todo suena mejor).


1 comentario:

bondearte dijo...

Espero que tenha corrido tudo bem!!!!