Translate

lunes, 10 de septiembre de 2012

Agujero Negro


A veces creo que el papel es una especie de agujero negro, un agujero negro por donde se me escapa el mundo, un agujero negro que me desangra el mundo; un agujero negro donde han ido a parar todas esas cosas que hoy me faltan, todo lo que no tengo, todo lo que no está acá; un agujero negro que me saquea la existencia y se lleva mis cosas, como se ha llevado recién al guapo sujeto que me convidó un café. El papel me robó esas bonitas palabras que yo, con esmero, había combinado para él; y él, el extraño sujeto se ha ido tras ellas, al cabo le pertenecen. Se ha ido tras ellas porque son la frase exacta, la frase perfecta; se ha ido tras ellas porque ellas han sido creadas a su medida, porque las escribí cargadas de seducción. El papel me ha robado esas palabras y el sujeto se ha ido tras ellas. Siempre me pasa lo mismo pero no me resigno a estos atracos del papel, no voy a darme por vencida. Y entonces asomo la nariz; asomo la nariz  y el resto del cuerpo; asomo la nariz, el resto del cuerpo y me adentro en el agujero negro; voy en rescate de mis palabras y, con ellas, del sujeto que me convidó el café. Aunque quizás no sea una buena idea; quizás no sepa cómo salir. Quizás debiese quedarme aquí afuera, fuera del papel, y ver cómo el guapo sujeto danza entre las letras. Quizás debiese quedarme aquí fuera y hacerle cosquillas con la punta de la lapicera, y rodearlo de otras palabras bonitas, de otras frases perfectas. Quizás debiese quedarme de este lado del mundo, fuera del papel, y hacerle el amor con las letras a es guapo sujeto que me ha convidado un café. Cierro los ojos y dudo; dudo si entrar o quedarme obserándolo desde aquí. Y entonces tirito, una vez más tirito, y es que la ventana trae demasiado frío. Tirito; tiemblo, tirito de frío, y un guapo sujeto se acerca y me  convida un café.
A veces creo que el mundo es una especie de agujero negro, un agujero negro que me desangra; un agujero negro donde han ido a parar todas esas cosas que hoy me faltan, todo lo que no tengo, todo lo que no está acá; un agujero negro que me saquea la existencia y se lleva mis cosas.  El mundo me roba las palabras bonitas o lo intenta, pero las palabras resisten y abren un hueco por donde escapar en el papel. Las palabras me sostienen desde la punta de los dedos y me salvan del agujero negro en que se ha convertido el mundo; las palabras evitan que el mundo me trague, como se ha tragado al guapo sujeto que me convidó un café. Me ha robado al extraño sujeto pero en realidad viene por mí. El mundo, agujero negro, viene por mí;  por mí o por mis palabras. El mundo viene a devorarse mis palabras, y como no puede con ellas viene por mí. Viene por mí como ha ido por todos; el mundo enceguecido por el hambre, voraz, siguiendo el instinto de su gula, viene por mí. Y cuando está demasiado cerca, cuando ya es peligrosa su cercanía y se escuchan sus pasos tras la puerta, las palabras penetran el papel y ofrecen una guarida; y allí me escondo, entre las letras, oculta tras la espalda del texto; y el mundo entra, rompe las puertas de mi casa y entra; entra y me busca en cada habitación y no me encuentra; y desepera, y se para frente al papel; se para frente al papel y lo husmea; lo agarra, lo toca, lo lee y lo deja. Las palabras, las letras y yo estamos a salvo, el mundo nunca nos habrá de creer.
A veces creo que soy una especie de agujero negro, un agujero negro que se desangra; un agujero negro donde han ido a parar todas esas cosas que hoy me faltan, todo lo que no tengo, todo lo que no está acá; un agujero negro que me saquea la existencia y se lleva mis cosas.  Soy un agujero negro que me roba las palabras bonitas o lo intenta, pero las palabras resisten,  abren un hueco por donde escapar en el papel y me reescriben.

2 comentarios:

Verde Cesped dijo...

talento es estado puro

Horacio Beascochea dijo...

Excelente texto. Felicitaciones! y sí... gran talento

Beso grande